Centro de desintoxicación en Valencia

Cualquier abuso de sustancias daña el metabolismo y desequilibra la química de nuestro cerebro. La alimentación es fundamental para reestructurar el equilibrio. Hoy conocemos cómo influye la alimentación en el tratamiento de las adicciones.  

 

La alimentación en el tratamiento de las adicciones

Una dieta sana y equilibrada es fundamental a la hora de recuperarse de una adicción. Pero esta  función no es la única que puede ayudar a un dependiente. Es una herramienta terapéutica. Veámos qué funciones tiene una buena alimentación en el tratamiento de las adicciones.  

Principal fuente de salud de la que disponemos. Los adictos, después de años de abuso de sustancias tiene deterioro físico y daños en diferentes partes del organismo por:

 

Daños orgánicos

La sustancia en sí causa daño orgánico y también un síndrome metabólico, por daño neurotóxico, reducción de energía, etc. 

  • Afecta al peso de los enfermos. Alrededor del 90% de los consumidores presentan bajo peso derivado de las deficiencias calóricas y proteicas. 
    • los enfermos de marihuana tienden a aumentar el peso
    • los enfermos de alcohol, heroína y cocaína tienden a desnutrirse. 
  • El alcohol  causa deficiencia de nutrición de vitamina B y de ácido fólico. La  anemia y la desnutrición provocan una disminución de la esperanza de vida. 
      • hay importantes enfermedades neurológicas asociadas a estas carencias, como el síndrome de Wernicke-Korsakoff. 
      • aparición de diabetes y otras graves enfermedades en órganos vitales como el hígado. 
  • El desequilibrio de los líquidos del cuerpo así como de calorías, proteínas, electrolitos (calcio, magnesio, potasio y sodio), etc. desarrolla enfermedades graves.

 

Cambios en la forma de vida

También causa daño por los cambios negativos en la forma de vida, malos e irregulares hábitos. La alimentación, como tantas otras cosas en la vida del adicto, pasa a un segundo plano. Un caos de horarios y  hábitos, que afecta también al estado de ánimo, sensación de descontrol, de abandono, de no saber cuidarse, etc. 

La conducta adictiva, la compulsión, va más allá de la sustancia y se relaciona con un índice muy importante de desórdenes alimenticios del tipo anorexia, bulimia, anorexia por cocaína, etc.

 

La alimentación como herramienta

La alimentación como herramienta puede aumentar la capacidad de recuperación. Es crucial para arreglar lo anterior en la medida de lo posible:  

  • Regular la química cerebral
  • Recuperar el daño orgánico,  si es reversible
  • Detener el proceso de desarrollo de graves enfermedades
  • Como herramienta terapéutica:
    • Sentirse sano. Es una enfermedad emocional. Afecta a su estado de ánimo.
    • Conseguir objetivos realizables como recuperar las funciones olfativas y del gusto.  Con la desintoxicación, los sabores y los olores vuelven a cobrar protagonismo. Pequeño disfrute  como metas conseguidas.
    • Aprender a cuidarse y protegerse a través de la alimentación.  Algo que ha olvidado hacer.
    • Cocinar como actividad dentro del  programa de  terapia ocupacional.  Se trabaja la paciencia, la dedicación, atención y tiene un fuerte componente de creatividad e independencia.  Con resultados apetecibles.
    • Componente médico-didáctico, aprender salud y responsabilidad. Con unas pautas adecuadas, el paciente aprende a comer de una forma sana y equilibrada.

 

 

Consejos para mejorar la alimentación

Partiendo de la base de que somos lo que comemos, llevar una dieta que el paciente siga utilizando una vez termine su recuperación. 

  • Baja en grasas, pero muy nutritiva
  • Completa y variada
  • Adecuada a la edad del paciente
  • Mucha agua y fruta
  • Hacer unas cinco comidas diarias.  

Entonces, ¿cómo debe ser la dieta del paciente para cumplir con una buena alimentación?

  1. Alimentos vitales para nuestro cerebro como  los ácidos grasos omega 3, en el pescado y el ácido fólico, en espinacas, zumo de naranja, etc. 
  2. Más proteínas, carbohidratos complejos y fibra alimenticia.
  3. Usar poco o nada alimentos con:  
    • Alto contenido de azúcares refinados
    • Colesterol
    • Ácidos grasos trans
    • Ácidos grasos saturados
    • Sodio 
  4. Utilización preferente de aceites vegetales.Los suplementos minerales y vitamínicos pueden ayudar durante la recuperación. 
  5. Las mujeres adictas al alcohol con alto riesgo de padecer osteoporosis requieren una dieta rica en calcio. 
  6. Los adictos a  opiáceos padecen de  estreñimiento y en la fase de desintoxicación, muchísimas náuseas.  Su dieta debe ser alta en fibra y con carbohidratos complejos: verdura, legumbres y granos integrales. 
  7. Cuidado con el azúcar. Al principio, durante el proceso de desintoxicación el cerebro va a pedir muchísima azúcar y quizás sea un momento en el que se pueda permitir esto a los pacientes. Lo contrario puede parecer una forma de tortura ya que van a pasar muchísimo craving o  ganas de consumir y si no son diabéticos, el azúcar les puede ayudar. Sin embargo, con el tiempo deben regularlo: el azúcar es muy mala para la salud.

 

Es importante no sólo el qué sino el cómo

  1. Cíñase a horas de comidas regulares
  2. Haga comidas con atención plena. Una herramienta para trabajar la conciencia en el presente, el estar aquí ahora. La cabeza descansa de los pensamientos obsesivos,  oxigena más y tiene la misma función que una meditación. Comer con atención plena debería estar incluido en la recuperación, ya que es una herramienta terapéutica muy útil. Se puede practicar mindfulness de comida.
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