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¿Sólo piensas en jugar? ¿Las únicas preocupaciones que tienes en tu vida son conseguir dinero para seguir jugando o apostando? ¿Estás viendo como el juego es más importante que tu familia, trabajo o relaciones con amigos? ¡Tienes un problema con el juego! En el artículo de hoy hablamos de cómo llega una persona a ser ludópata y cómo dejar la adicción al juego.

 

¿Qué es ser ludópata?

La ludopatía es una de las adicciones comportamentales más comunes. La persona que la padece experimenta una pérdida de control ante la conducta -no puede dejar de apostar- y cuando no puede seguir jugando no deja de pensar en ello, lo que le dificulta terriblemente concentrarse en el trabajo o disfrutar de otras actividades. Como en otras adicciones, se genera una dependencia psicológica que lleva a la persona a invertir cada vez más tiempo y dinero en esta actividad.

La conducta de juego aparece en el sujeto de forma frecuente, incontrolada y desadaptativa, interfiriendo en su vida social, laboral y familiar y provocando graves problemas psicológicos.

 

Características del ludópata

Desde que en 2012 se regulase el juego online, este no ha dejado de crecer. Esto ha provocado que cambie el perfil de las personas que son atendidas en los centros de adicciones. Si hace una década la media de edad de quienes solicitaban ayuda médica se situaba entre los 28 y los 35 años, ahora está entre los 18 y los 25; lo que significa que muchos se han hecho adictos siendo menores de edad. Como en todas las adicciones, la ludopatía afecta más frecuentemente a varones. No obstante, en los últimos años ha aumentado el porcentaje de mujeres con esta enfermedad.

  • En los varones, el trastorno suele comenzar en la adolescencia, y prefieren las apuestas deportivas y los juegos de casino. En las mujeres aparece entre los 20 y los 40 años y optan por el bingo y, en algunos casos, las máquinas recreativas.
  • Existe una historia familiar de juego. Es posible que la familia apruebe el juego en cualquiera de sus variantes.
  • Trastorno del estado de ánimo de base.
  • Existencia de un trastorno de personalidad relacionado con el control de impulsos como el trastorno límite de la personalidad.
  • Consumo de sustancias y/o juego a una edad temprana.  Muchas veces suelen concurrir un trastorno por uso de sustancias en la persona ludópata.
  • Existencia de determinados rasgos de personalidad como la búsqueda de sensaciones, la competitividad o la tendencia al aburrimiento.
  • Poca tolerancia al estrés y la frustración, que hacen que el problema de juego empeore.

 

Como he llegado a ser ludópata

Una persona no se convierte en jugador patológico de la noche a la mañana, sino que atraviesa una serie de fases antes de darse cuenta del problema. En la fase de precontemplación, el jugador disfruta jugando y no atiende a los consejos de los demás, que empiezan a darse cuenta de sus problemas con el juego.

La siguiente etapa, la de contemplación, la persona empieza a ser consciente de sus problemas con el juego y se empieza a plantear posibles formas de buscar ayuda.

Por último, en la fase de preparación para la acción los problemas relacionados con el juego abarcan todas las áreas de la vida de la persona. Ha habido intentos por dejar de jugar, pero no han dado resultados. El jugador se plantea entonces pedir ayuda profesional. Cuando la persona con problemas con el juego se decide a concretar la ayuda profesional pasa a la fase de acción, en la que se consigue la abstinencia del juego.

Pueden observarse varias fases consecutivas en el jugador patológico o de la ludopatía:

 

1.- Fase de ganancia:

Al principio el jugador atraviesa un periodo de suerte donde se producen episodios frecuentes de ganancias. Esto conduce a una mayor excitación por el juego y hace aumentar la frecuencia de la conducta.

 

2.- Fase de pérdida:

Una actitud excesivamente optimista en el jugador, que es característica de la persona con ludopatía, le conduce a aumentar la cantidad de dinero que utiliza para jugar. Esto conduce a una gran pérdida de dinero, difícil de tolerar para el jugador, que le lleva a jugar con el propósito de recuperar lo perdido.

 

3.- Fase de desesperación:

En esta fase la persona ha generado una gran deuda que le produce ansia por devolver el dinero. Aparece el sufrimiento producido por la alienación familiar, se genera una reputación negativa en la comunidad y el jugador siente un deseo irrefrenable de recuperar las sensaciones positivas de los momentos de ganancias.

A medida que se acumulan las deudas, los afectados pueden recurrir a “soluciones” desesperadas para conseguir dinero para “recuperar” a través del juego, como pequeños hurtos, o pedir nuevos créditos para tapar las deudas más difíciles de ocultar. La existencia del hecho delictivo depende de las circunstancias facilitadoras del medio para cometerlo y del patrón de regulación comportamental que está a la base.

 

imagen sobre el tratamiento de la ludopatía

 

Consecuencias de ser ludópata

1.- Problemas emocionales

La persona adicta al juego comienza a sentirse mal por todo el dinero perdido. Miente a su familia para ocultar sus deudas y la magnitud de su problema y comienza a aislarse de los demás.  Muchas veces las personas con ludopatía se sienten incapaces de recuperar la vida que llevaban y como consecuencia aparecen sentimientos de tristeza, ansiedad, depresión o irritabilidad, que los llevan a seguir jugando.

 

2.- Problemas familiares

Es posible que en los primeros momentos la familia intente ayudar a la persona con problemas de juego. No obstante, ocultar las deudas del adicto suele empeorar la situación y acaba por alejar a la familia del enfermo. Es entonces cuando aparecen las rupturas, separaciones y divorcios.

 

3.- Problemas laborales

La situación laboral o académica de la persona adicta se ve resentida cuando sus problemas con el juego se agudizan. La persona disminuye su rendimiento en el trabajo o los estudios, aparece la desmotivación, las faltas injustificadas, lo que puede propiciar el abandono del trabajo o despidos.

 

4.- Problemas sociales

La persona con ludopatía empieza a desatender a sus amistades y se produce una disminución de las actividades de ocio y se empiezan a perder relaciones significativas. En muchas ocasiones, el enfermo no puede devolver el dinero que le han prestado sus amigos, lo que le lleva a romper la relación por los sentimientos de culpa.

 

5.- Problemas legales y económicos

La desesperación por conseguir dinero puede hacer que los individuos con ludopatía cometan robos, estafas u otras actividades delictivas para conseguir dinero para jugar. Esto no hace más que complicar su delicada situación y les trae consecuencias legales que repercuten también sobre el resto de las áreas de la persona.

Además, las deudas se van acumulando conforme la persona no puede dejar de jugar. La persona recurre a amigos, familiares, compañeros de trabajo, prestamistas o bancos para financiar su enfermedad, lo que le puede llevar a situaciones graves e incluso ilegales.

Si quiere conocer más cerca de las consecuencias de la ludopatía le invitamos a leer nuestro artículo de “consecuencias de la ludopatía”.

 

Tengo problemas con el juego, ¿qué puedo hacer?

La adicción al juego o ludopatía puede llegar a ser una enfermedad muy destructiva, que puede dejar al enfermo y a toda su familia en la calle. La persona con problemas con el juego no puede resistir el impulso de seguir jugando, lo que le genera grandes deudas y problemas económicos. Si tienes problemas con el juego, te recomendamos que busques tratamiento con profesionales para que te sea fácil dejar la adicción al juego.  Sigue leyendo y encontrarás algunos consejos que pueden ayudarte a dejar de ser ludópata.

 

1.- Aceptar el problema

El paso más importante de cara a dejar de dejar de jugar es reconocer que existe un problema con el juego que no eres capaz de controlar. Se requiere mucho coraje y valentía para hacerlo, especialmente cuando se ha perdido mucho dinero en ello, pero es crucial que reconozcas que existe este problema para poder solucionarlo. “Si tengo un problema con el juego”.

 

2.- Buscar ayuda

Si has decidido dejar de jugar, es imprescindible encontrar a una persona de confianza (pareja, familiar, amigo…) que te ayude. Es importante no mentir a la persona de confianza bajo ningún concepto. Sólo si dejas de mentir, conseguirás dejar de jugar.

Además, la persona de confianza puede convertirse en tu salvación cuando tengas ganas de jugar. Así, puedes llamarla cuando sientas la urgencia de jugar para que te ayude a sobrellevar las ganas.

Otras formas de controlar el impulso de jugar son las siguientes:

  • Posponer el juego. Piensa que jugarás 5, 10 o 60 minutos más tarde. Comprobarás como esta espera hará que disminuyan tus ganas de jugar.
  • Busca apoyo en familiares y amigos. También puedes recurrir a grupos de ayuda con personas con la misma enfermedad.
  • Limpia, ve al gimnasio o a dar un paseo, mira la televisión… haz actividades que te entretengan para evitar que tu mente vaya todo el rato al juego.
  • Evita aislarte, recupera tus relaciones personales o crea otras nuevas.
  • Piensa en las consecuencias de volver a jugar y en cómo te sentirás si lo haces.

 

3.- Controla el dinero

Una de las cosas más útiles para dejar de jugar es evitar la tentación, es decir, no disponer de dinero para jugar. Bloquea el acceso a todas tus cuentas y fuentes de dinero.  Deshazte de las tarjetas y no pidas dinero prestado.

Deja que tu persona de confianza se haga cargo de tu dinero y lo racione. Un truco muy útil es presentar la factura de todos los gastos que has tenido durante el día para que sepa dónde has gastado todo tu dinero.

 

4.- Evita lugares relacionados con el juego

Minimiza al máximo las posibilidades de jugar evitando entrar a lugares dónde has jugado. Prohíbete el acceso a casinos, bingos y bares con máquinas tragaperras, o entra acompañado de su persona de confianza.

 

5.- Planifica tu tiempo y busca nuevas actividades

Si no tienes tiempo para jugar, no lo harás. Planifica tu día con actividades de ocio saludables que no tengan nada que ver con el juego. Deja que tu vida se llene de otras actividades que te has estado perdiendo mientras malgastabas tu tiempo en el juego.

 

6.- Pide ayuda profesional

El juego, como otras adicciones, es utilizado por el adicto para tapar aquello que no le gusta de su vida, por lo que se hace necesaria la ayuda de un profesional para afrontar los malestares diarios ahora que no se puede recurrir al juego.

Además, en muchas ocasiones el juego puede desencadenar o empeorar un trastorno ansioso o depresivo en la persona enferma, que es necesario poner en manos de un experto.

Visitar a un centro especializado no significa que seas débil o no puedas controlar tus problemas, sino que eres lo suficientemente inteligente y responsable como para darte cuenta de que necesitas ayuda para solventar los problemas con el juego.

 

7.- Mantén la abstinencia

Las recaídas son una de las mayores trabas para mantener la abstinencia. Para evitarlas, es fundamental que establezcas ciertos hábitos de vida saludables que reemplacen el juego. Por ejemplo, haz deporte o meditación para relajarte. Aprende habilidades sociales que te permitan encontrar nuevos amigos para socializar o apúntate a una ONG.

 

Conclusiones

La ludopatía es una adicción muy complicada, por lo que es difícil que una persona pueda dejar de jugar sin recibir ayuda, por mucha fuerza de voluntad que diga tener.

Las causas de la ludopatía suelen ser varias y es imprescindible prestar atención a todas ellas para lograr desarmar el problema. Además, la ludopatía se asocia con ciertas características de personalidad (inmadurez, miedos, sentimientos de inferioridad, falta de responsabilidad…) que es necesario tratar durante el tratamiento.

La disponibilidad 24 horas de este tipo de juegos, la facilidad de acceso, la posibilidad de jugar sin salir de casa o la percepción de que las apuestas son un medio fácil para conseguir dinero funcionan como agravantes de esta enfermedad en los más jóvenes.

La adicción al juego puede tratarse, dejar de jugar y volver a recuperar tu vida es posible. Pídenos información sin compromiso, podemos ayudarte. Puedes ponerte en contacto con nosotros si piensas que tú o alguien de tu entorno tiene un problema con el juego.

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