Centro de desintoxicación en Valencia

Esta mañana, leiamos en la prensa digital que Uruguay se convirtió ayer en el primer país del mundo en regularizar la producción, la venta y el consumo de la marihuana al aprobar la Ley sobre su Control y Regulación. Una medida que fue duramente criticada por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU, ya que viola tratados internacionales. Como la Convención Única sobre Estupefacientes, en la que sólo se contempla el uso del cannabis para fines médicos y científicos, debido a que es una sustancia adictiva con graves consecuencias para la salud, como informó ayer el órgano de la ONU. Especialmente en los jóvenes, ya que «puede afectar gravemente a su desarrollo», destacó Raymond Yans, presidente de la citada Junta. En este sentido, una investigación presentada por la American Stroke Association concluía que fumar marihuana puede duplicar el riesgo de ictus en adultos jóvenes. En concreto, el riesgo de sufrir un ictus isquémico o un accidente isquémico transitorio era 2,3 veces mayor en fumadores de marihuana. «El público pensaba que consumir cannabis era seguro. Este estudio muestra que no es así, su consumo puede conducir a un derrame cerebral», afirmó el investigador Alan Barber. Más recientemente otro estudio de «Neuropsychopharmacology» no dejaba lugar a dudas: su consumo en la adolescencia puede causar anormalidades cerebrales permanentes. Es decir, su consumo regular en esta etapa puede dañar la función cerebral y la cognitiva, y puede incrementar el riesgo de desarrollar trastornos psiquiátricos graves, como la esquizofrenia, tal y como concluía el estudio elaborado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland. Los efectos nos acaban ahí. Aunque la estructura química del cannabis es muy compleja y no se conocen aún las secuelas producidas por cada componente, cada vez son más los estudios que alertan de cómo su consumo frecuente afecta a las relaciones sexuales. En este sentido, este año la revista «Journal of Sexual Medicine» concluía que el abuso de drogas (incluida la marihuana) perjudica el rendimiento sexual en los hombres, incluso después de la rehabilitación. Este hallazgo tira por tierra otros estudios previos en los que se aseguraba que los hombres recuperan su rendimiento a las tres semanas de dejar de tomar alcohol, marihuana, cocaína… Y no es el único efecto. Segun la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), puede causar alteraciones en los sistemas reproductor e inmunológico. Y hay datos que indican que en hombres jóvenes se puede producir un retraso en el inicio de la pubertad y en mujeres se podría interrumpir el ciclo menstrual. Además, el humo es más perjudicial para el pulmón que el tabaco, pudiendo producir bronquitis, faringitis, cáncer…. Y durante el embarazo, su consumo es muy perjudicial, ya que el THC atraviesa la barrera placentaria, por lo que su consumo supone un riesgo para el feto durante el embarazo y también en la lactancia, lo que incrementa la probabilidad de que el bebé nazca con bajo peso. El abanico de efectos es muy amplio, como también lo son las variedades de cannabis a la que hay que sumar la sintética. Un estudio publicado en «Neurology» afirmaba que ya empiezan a detectarse ictus isquémicos por el consumo de marihuana sintética. Es decir, una mezcla de hierbas rociada con químicos destinados a producir un efecto similar al cannabis. Y de la que un equipo de neurólogos de la Universidad del Sur de Florida han reportado casos de pacientes que habían experimentado un ictus isquémico poco después de fumarla. En definitiva, la ciencia alerta del riesgo. Y será en Uruguay «dónde se comprobará si aumentan o no el consumo y los problemas de salud», concluye Ignacio Calderón, director general de FAD. Me gusta

¿Te ha gustado el artículo?

Suscríbete. Déjanos tu email y recibe contenido genial cada mes


Llámanos