Centro de desintoxicación en Valencia

Uruguay se convirtió en el primer país del mundo en regularizar la producción, la venta y el consumo de la marihuana al aprobar la Ley sobre su Control y Regulación. Una medida que fue duramente criticada por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU, ya que viola tratados internacionales. En el post de hoy vamos a hablar de la marihuana y sus efectos perjudiciales para la persona que la consume.

Como la Convención Única sobre Estupefacientes, en la que sólo se contempla el uso del cannabis para fines médicos y científicos, debido a que es una sustancia adictiva con graves consecuencias para la salud, como informó ayer el órgano de la ONU. Especialmente en los jóvenes, ya que «puede afectar gravemente a su desarrollo», destacó Raymond Yans, presidente de la citada Junta.

 

La marihuana

La búsqueda de placer, la relajación profunda o «pasar un buen rato» son algunos de los objetivos por los que las personas consumen marihuana. Pero también se recurre al uso de la droga como una forma de escapar de un problema personal, familiar o laborar que nos perturba o que interfiere con nuestras actividades cotidianas.

La marihuana produce el placer buscado, pero también efectos secundarios no deseados. Así, el uso de marihuana se ha asociado al desarrollo de psicosis y es la segunda droga que más accidentes mortales produce en la carretera, después del alcohol.

A nivel cerebral, la marihuana interactúa con la el sistema dopaminérgico cerebral, implicado en el sistema de la recompensa y encargado de hacernos sentir las sensaciones de placer.

La mayoría de las personas que consumen marihuana no llegan a convertirse en adictas, no obstante, tanto en dependientes como los consumidores no dependientes, esta droga puede dañar el circuito del placer cerebral cuando se consumió durante mucho tiempo.

 

Efectos de la marihuana

Una investigación presentada por la American Stroke Association concluía que la marihuana produce los siguientes efectos en las personas que la consumen:

 

1.- Fumar marihuana puede duplicar el riesgo de ictus en adultos jóvenes.

En concreto, el riesgo de sufrir un ictus isquémico o un accidente isquémico transitorio era 2,3 veces mayor en fumadores de marihuana. «El público pensaba que consumir cannabis era seguro. Este estudio muestra que no es así, su consumo puede conducir a un derrame cerebral», afirmó el investigador Alan Barber.

 

2.- Puede causar anormalidades cerebrales permanentes

Más recientemente otro estudio de «Neuropsychopharmacology» no dejaba lugar a dudas: su consumo en la adolescencia puede causar anormalidades cerebrales permanentes. Es decir, su consumo regular en esta etapa puede dañar la función cerebral y la cognitiva, y puede incrementar el riesgo de desarrollar trastornos psiquiátricos graves, como la esquizofrenia, tal y como concluía el estudio elaborado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland.

 

3.- Su consumo afecta a las relaciones sexuales

Los efectos nos acaban ahí. Aunque la estructura química del cannabis es muy compleja y no se conocen aún las secuelas producidas por cada componente, cada vez son más los estudios que alertan de cómo su consumo frecuente afecta a las relaciones sexuales.

En este sentido, la revista «Journal of Sexual Medicine» concluía que el abuso de drogas (incluida la marihuana) perjudica el rendimiento sexual en los hombres, incluso después de la rehabilitación.

Este hallazgo tira por tierra otros estudios previos en los que se aseguraba que los hombres recuperan su rendimiento a las tres semanas de dejar de tomar alcohol, marihuana, cocaína…Y no es el único efecto.

 

4.- Alteraciones en el sistema reproductor e inmunológico

Según la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), puede causar alteraciones en los sistemas reproductor e inmunológico. Y hay datos que indican que en hombres jóvenes se puede producir un retraso en el inicio de la pubertad y en mujeres se podría interrumpir el ciclo menstrual.

 

5.- Cáncer, bronquitis o faringitis

Además, el humo es más perjudicial para el pulmón que el tabaco, pudiendo producir bronquitis, faringitis, cáncer.

 

6.- Durante el embarazo, supone un riesgo para el feto

Y durante el embarazo, su consumo es muy perjudicial, ya que el THC atraviesa la barrera placentaria, por lo que su consumo supone un riesgo para el feto durante el embarazo y también en la lactancia, lo que incrementa la probabilidad de que el bebé nazca con bajo peso.

 

imagen sobre la adicción al cannabis

 

Marihuana sintética

El abanico de efectos es muy amplio, como también lo son las variedades de cannabis a la que hay que sumar la sintética.

Un estudio publicado en «Neurology» afirmaba que ya empiezan a detectarse ictus isquémicos por el consumo de marihuana sintética. Es decir, una mezcla de hierbas rociada con químicos destinados a producir un efecto similar al cannabis.

Y de la que un equipo de neurólogos de la Universidad del Sur de Florida ha reportado casos de pacientes que habían experimentado un ictus isquémico poco después de fumarla.

 

El consumo de cannabis altera las funciones cognitivas

El consumo de cannabis altera funciones cognitivas, y los consumidores de esta sustancia pueden presentar deficiencias de la atención, concentración y memoria y, además, tener afectadas la toma de decisiones y las habilidades motoras.

Los resultados de diversos estudios señalan que entre los efectos no agudos del cannabis –resultado de un consumo crónico de la droga– destacan la afectación de la memoria episódica verbal, de la memoria de trabajo frente a tareas complejas y de la atención, y un rendimiento más bajo al tomar decisiones.

Los expertos han asociado también la edad en la que se inicia el consumo con el deterioro cognitivo de forma que, si se comienza a consumir cannabis antes de los 14-15 años en el caso de los chicos, o antes de los 10-11 años en el de las chicas, el déficit cognitivo se ve más afectado, ya que a estas edades el cerebro todavía no se ha formado totalmente.

Los consumidores crónicos de cannabis, suelen sufrir además alteraciones psicopatológicas y psicosociales. Así, estas personas padecen con frecuencia trastornos de ansiedad y de conducta, como fobia social y depresión.

Los especialistas han advertido de los peligros que conlleva el incremento del consumo experimental de cannabis, especialmente entre los adolescentes, que tienen una menor percepción del riesgo que implica este hábito, y han señalado que los adolescentes que consumen cannabis tienen más posibilidades de abandono y fracaso escolar y, a largo plazo, también es más elevado el número de personas desempleadas y que cuentan con menos ingresos económicos entre los fumadores crónicos de cannabis.

 

Conclusiones

En definitiva, la ciencia alerta del riesgo. Y será en Uruguay «dónde se comprobará si aumentan o no el consumo y los problemas de salud», concluye Ignacio Calderón, director general de FAD.

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