Centro de desintoxicación en Valencia

La Encuesta estatal sobre el consumo de drogas ofrece datos reveladores sobre el consumo de cannabis, alcohol y tabaco en jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años. En el post de hoy vamos a hablar del consumo cultural de alcohol.

Estas tres sustancias siguen siendo con diferencia las más consumidas por este sector de la población, alcanzando cifras alarmantes. El alcohol es consumido por un 81,9 % de los jóvenes entre estas edades, seguido por el tabaco con un 35,3%, y en tercer lugar el cannabis con un 26,8% de consumidores.

 

El consumo de alcohol

En lo referente al alcohol, la sustancia más consumida con diferencia, la media de inicio de consumo se sitúa entre los 13 y los 16 años, aumentando la cantidad de consumidores a medida que avanza la edad.

La actual situación de consumo desmedido de alcohol es consecuencia del valor cultural que se le ha otorgado tradicionalmente, siendo habitual que la población no la conceptualice como una droga. Es en este punto donde reside el problema.

En los últimos años se ha realizado un gran esfuerzo en la lucha contra el tabaco, esfuerzo que se ve representado de forma evidente con la bajada del consumo de esta sustancia. Sin embargo, no parece estar sucediendo lo mismo con el alcohol, que sigue siendo uno de los principales pasatiempos de los jóvenes y que además se convierte en la puerta al consumo de otras sustancias.

A día de hoy se sigue relacionando alcohol con diversión, celebración, relaciones sociales estimulantes etc., sin tener en cuenta los efectos destructivos que tiene en el organismo y la capacidad adictiva de la sustancia.

Detalles que cada vez son más conocidos por los jóvenes pero que puestos en la balanza de pros y contras que se tiene a esas edades, no han cuajado como deberían.

Otro punto importante es su accesibilidad. No solo un joven ve y normaliza el alcohol desde muy temprana edad, sino que además es muy sencillo que le ofrezcan la sustancia o la consiga si la curiosidad le aprieta lo suficiente. Momento que tarde o temprano llegará. La importancia reside en el uso futuro que le dará a la sustancia.

 

El alcohol en el mundo

Europa es la región con el mayor consumo de alcohol per cápita, con un promedio de 10,9 litros de alcohol por año.

No obstante, en esta zona, así como en África y América la tendencia se ha estancado en los últimos cinco años. En cambio, se han registrado aumentos en Asia sudoriental y en el Pacífico occidental.

Algo más de 11 litros por persona al año. Ésa es la cantidad de alcohol que se bebe en España al año según el último informe mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que nos coloca ligeramente por encima de la media europea (10,9 litros al año) y muy por delante de las tasas mundiales, con 6,2 litros por persona y año.

En España la ganadora es la cerveza (50%), seguida de las bebidas de alta gradación (28%) y, en tercer lugar (20%) el vino.

En cuanto a la percepción sobre los daños producidos por el alcohol, en España existe un entorno social tolerante y permisivo con respecto al consumo de alcohol. Tanto entre los adultos como entre los estudiantes de 14 a 18 años.

Menos de la mitad de los encuestados consideraba que el consumo de 5 o 6 cañas/copas en fin de semana podía suponer un riesgo para su propia salud. Ello refleja una socialización del alcohol, una «normalización del consumo«, entendida como la banalización y aumento del mismo, que está además en consonancia con la baja percepción del riesgo que los adultos y jóvenes atribuyen al consumo de alcohol.

 

La publicidad contribuye al consumo de alcohol

La publicidad también ha contribuido a crear «un mito» sobre las bondades del alcohol. «Unen el consumo a conceptos como:

  • La libertad
  • El éxito sexual
  • La diversión
  • El acceso al mundo adulto
  • La identificación grupal

Todos ellos valores que los jóvenes aseguran buscar cuando se emborrachan cada fin de semana.

 

Efectos adversos del consumo de alcohol

Por contra, se dejan de lado y nunca se mencionan los efectos adversos:

  • La resaca
  • La falta de apetito sexual
  • La agresividad
  • Los accidentes de tráfico que se producen por coger el coche en estado de embriaguez

Ya, en algunos países ya se han adoptado medidas como el aumento de los impuestos sobre el alcohol, el incremento del límite de edad o la regulación de la comercialización de bebidas alcohólicas.

Aunque no sea la solución para los problemas que se derivan del consumo de alcohol. Debemos invertir en la educación desde muy temprana edad y en un consumo responsable posteriormente, para poder prevenir los efectos adversos del alcohol y sus posibles consecuencias.

 

imagen sobre el tratamiento del alcoholismo

 

 

El alcohol como forma de solucionar problemas

El consumo de alcohol es una práctica avalada culturalmente por la sociedad contemporánea, que promueve su consumo como una forma de socialización y como una forma de afrontar los problemas cotidianos.

Beber para olvidar, para superar un día duro de trabajo, para celebrar un ascenso, para huir de las obligaciones por un rato, para superar una discusión… Son situaciones donde se emplea el alcohol como forma de solucionar las situaciones que generan estrés.

El estrés es una condición psicológica que está vinculada al consumo de alcohol en todas sus fases: al inicio en el consumo de sustancias, a la repetición del consumo, a su cronificación, al mantenimiento de la adicción, al abandono de la adición y a la recaída.

En todas estas fases, el estrés puede actuar como predisponerte, desencadenante o factor de mantenimiento del consumo de alcohol. El tema, pues, del correcto afrontamiento del estrés aparece como una de las claves principales para entender el fenómeno del consumo problemático de alcohol, su prevención y su tratamiento.

Cada persona tiene una serie de estrategias de afrontamiento gracias a las cuales maneja las situaciones estresantes. Las estrategias de afrontamiento se definen como el conjunto de pensamientos y conductas usadas para manejar demandas internas y externas de situaciones que son valoradas como estresantes.

 

Motivos por los que se consume alcohol

El consumo de alcohol se puede considerar una estrategia de afrontamiento por varios motivos:

  • Supone apartarse del problema, no pensar en él para evitar que afecte emocionalmente
  • Sirve como actividad como distracción o como una estrategia paliativa reductora de la tensión.
  • La persona se retira de la interacción con el mundo, en lugar de hacer frente a los problemas y retos con la adopción de acciones eficaces, recurre al alcohol como forma de evasión.

 

Conclusiones

Tratar la adicción a sustancias supone mucho más que desintoxicar a la persona de la droga. Es imprescindible dotar al individuo de herramientas con las que pueda suplir el vació generado por la sustancia.

El impulso cultural que tiene la sustancia junto con la sensación de inmortalidad de los adolescentes implica la necesidad de darle mucha más fuerza a las campañas de concienciación y prevención sobre las consecuencias reales de la sustancia.

“Disfrutar de todos los placeres es insensato, evitarlos insensible” Plutarco

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