Centro de desintoxicación en Valencia

La adicción es una enfermedad con tendencia la recaída. Mucha gente se pregunta por qué un adicto vuelve a caer. Además muchos familiares asisten a la desolada realidad de que el paciente no supere el año de tratamiento. En el post de hoy conocemos las causas por las que se produce la recaída en los primeros meses y se abandonan los tratamientos para superar una adicción. 

 

¿Por qué se recae más en los primeros meses de un tratamiento?

Mantener la abstinencia y comprometerse a terminar con éxito un tratamiento  se logra a lo largo de varias etapas. Es un proyecto a largo plazo y por eso, si no se van superando estas fases, se termina recayendo. Sin embargo, no todos llegan a la última etapa. A continuación conocemos los motivos que provocan una recaída en los primeros meses del tratamiento.

 

Fases del proceso de recuperación de  una adicción

Las etapas que componen un tratamiento de recuperación serían cuatro:

  1. Desintoxicación. Etapa en la que se detiene el consumo, se retira la sustancia o sustancias y se limpia el organismo. Se supera la dependencia física. Es la más corta. 
  2. Deshabituación. En esta fase el principal objetivo sería facilitar que el paciente aprenda a vivir sin el consumo. No es suficiente limpiar el organismo. Hay que deshabituar al cerebro de la conducta adictiva. Para ello, el adicto debe conocer su enfermedad, cómo funciona y realizar los cambios en su estilo de vida y en su forma de pensar que le permitan salir de las drogas. Esta tapa es compleja y larga. Se abandona más en esta fase porque es más difícil hacer el cambio necesario que dejar de consumir.
  3. Rehabilitación. En este periodo se consolidan los cambios que el paciente inició y se le vuelve a habilitar para enfrentarse a la vida. Se aprende a superar los retos que ésta le enfrente sin recurrir a las drogas.
  4. Reinserción social. La etapa en que el paciente normaliza completamente su vida. Ya puede hacer absolutamente de todo, excepto tomar.

El éxito de una intervención se basa en mantener el suficiente tiempo la abstinencia y por eso los programas son largos. Entre 3 a 5 años. Llegar a la etapa tres es todo un reto. Por este motivo, dejar de consumir quizás sea la parte más fácil. Lo complicado es aprender a vivir sin hacerlo.

Cuanto más avanzada es la etapa en la que se encuentra la persona tiene más posibilidades de finalizarlo. Esto se debe a que cuenta con más motivación, está más lejos de la droga y ya ha podido comprobar algunos de los beneficios de estar sin consumir. Tiene más herramientas y conoce más estrategias para superarla.

 

¿Qué se considera una recaída?

Para la mayoría de las personas, un adicto ya está recuperado después de una desintoxicación o de un tiempo relativamente largo, unos meses. Sin embargo, después hay que superar la dependencia psicológica, que es mucho más complicada que la dependencia física. Y esto lleva años. 

Para poder hablar de recaída se necesita haber pasado las primeras fases del proceso de superación de la dependencia o haberlo terminado.  

Por este motivo, no se habla de recaída en una persona que lleva dos, tres o cuatro meses. Lo que consideran es que no ha llegado a entrar en tratamiento, se ha quedado al comienzo del proceso.

 

Las causas de abandono más habituales en los ocho primeros meses son:

    1. Las prisas por curarse. No hay  una manera corta y exitosa de hacerlo  y precisamente este es uno de los motivos principales.  Provoca la mayoría de abandonos, ya que el adicto tiene muchísima prisa. La misma que para drogarse, la necesita para recuperarse. Y como hemos visto, es un proceso lento. La causa es que no existen recetas mágicas ni curas rápidas. 
    2. Calmar las cosas en casa. La situación se vuelve insostenible en casa, pero al entrar en tratamiento, las cosas se calman. Se trata de apaciguar a la pareja y familia para poder seguir en un tiempo consumiendo. El paciente realmente no está en su momento de prepararse par el cambio, o sea, que no hay una firme voluntad de salir todavía.
    3. Mentir durante el proceso. No ser honesto ni decir la verdad a los especialistas significa no romper los patrones del consumo y por tanto no se avanza.  
    4. No confiar en los especialistas y no creerse que hay ganas indirectas de consumir y que son mucho más peligrosas que las directas.  
    5. La falsa seguridad. Cuando un enfermo lleva un tiempo y piensa que si ha llegado hasta ese punto, ya que puede seguir solo su camino. Creen que están mejor y están convencidos de que pueden vivir ya sin droga.
    6. No querer cambiar el estilo de vida. Si no hay un cambio, no hay posibilidad de recuperarse.

El intenso deseo de consumir que define la adicción es lo que está detrás de todas las excusas que una dependiente busca para salirse de tratamiento. Hay muchos motivos que la cabeza de una persona con trastorno por consumo busca para no quedarse en recuperación.

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La recaída en los primeros meses de tratamiento: ¿Por qué ocurre?

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