Centro de desintoxicación en Valencia

Ser adicto al azúcar es posible. Cuando pensamos en una adicción, nos viene a la cabeza el alcohol, la heroína o la cocaína, pero raramente el azúcar. Es cierto que el cerebro necesita glucosa para producir energía y hacer funcionar nuestro cuerpo. Sin embargo, la utilización actual que se hace del azúcar es enfermiza y crea dependencia.

 

Adicto al azúcar: ¿Qué hacer en este caso?

Hace tiempo que la industria alimentaria descubrió la capacidad adictiva del azúcar. De esta manera, empezaron a incluirlo artificialmente en todos los alimentos que se procesan y no sólo en dulces. La consumimos camuflada sin darnos cuenta. A continuación vamos a hablar de qué puedes hacer si eres adicto al azúcar. 

 

¿Por qué el azúcar crea adicción?

El azúcar es una estimulación increíble. Al cerebro le encanta y lo memoriza como esencial para la supervivencia de la especie. Cuando se convierte en un hábito porque acudirá a ese recuerdo cuando quiera recompensarse ante algo bueno pero también ante algo negativo.

Cuando el cerebro lo consume recibe un aumento de la señal de dopamina y de la activación de la serotonina, que, al repetirse, a largo plazo, desarrolla la adicción y disminuye ese aumento porque debilita la señal. El cerebro ya no funciona bien.

Como un error en su mecanismo de funcionamiento que no se activase cuando debe. Por un lado, se necesita una dosis mayor y por otro lado, la persona deja de disfrutar de otras cosas.  

Aunque no todos los alimentos que activan la dopamina y serotonina crean dependencia, el azúcar tiene un proceso neurofisiológico adaptativo similar al de las drogas de abuso

Gracias a la visualización de imágenes del cerebro o tomografías, se ha descubierto que la adicción al azúcar funciona exactamente igual que la adicción a la cocaína.  

Además, volverse adicto dependerá también de factores ambientales, fisiológicos y genéticos. Por ejemplo, que compremos alimentos con altos niveles de azúcar ante la oferta, la necesidad que se crea en el organismo de consumir alimentos azucarados o la vulnerabilidad que puede tener un individuo a sufrir esos cambios cerebrales. 

 

 

¿Cuándo se considera una adicción?

Según la Organización Mundial de la Salud el consumo normal deberías situarse en unos 25 gramos. La comida se convierte en droga si el consumo de azúcar se sitúa por encima de los 50 gramos al día.

Al observar nuestros hábitos, probablemente nos demos cuenta de que consumimos en torno a la media europea, por encima de los 70 gramos diarios.

Comer alimentos azucarados hasta sentirse físicamente mal, con angustia, problemas digestivos y dentales. 

Y constituye adicción si además suma actitudes de conducta adictiva como:

  • Comportamiento obsesivo y compulsivo. 
  • Continuar consumiendo azúcar consciente de los efectos negativos que produce.
  • Comer dulce a pesar de sentirse anímicamente mal, con rechazo por ti mismo, débil, frustrado, triste o de mal humor.  
  • Recurrir al dulce para:
    • Aliviar síntomas depresivos 
    • Cuando uno está sufriendo por un motivo en concreto
    • Para reducir el estrés 
    • Porque nos encontramos en un estado de nervios o ansiedad.
  • Intentar reducir el consumo de azúcar y que resulte bastante difícil. 
  • Hay tal lucha por la toma de decisión sobre si comer o no, que demuestra una clara pérdida de control. 

Es tóxico incluso en bajas cantidades. Atención al jarabe de maíz alto en fructosa HFCS, responsable de la obesidad. 

Pueden ser síntomas de la adicción al azúcar el hecho de sentirse más cansado, más deprimido o más lento a la hora de moverse y pensar. 

Las consecuencias son graves: 

  • Un síndrome metabólico, con sobrepeso, obesidad, ateroesclerosis, diabetes de tipo 2, deterioro renal, hipertensión y otras cardiovasculares, cardiopatías y algunos tipos de cáncer. Y depresión. 
  • Comer alimentos con altas cantidades de fructosa puede provocar artritis, cáncer, enfermedades cardíacas, resistencia a la insulina y enfermedad hepática. 

 

¿Qué hacer para superarla?

Se trata de cambiar de hábitos y de alimentación para adaptar la dieta a tu vida y no la vida a tu dieta. 

 Habría que tomar una serie de medidas como: 

  • Acudir a psicoterapia para tratar la conducta adictiva y deshabituarse. Romper el proceso psicológico de recompensarse y reforzarse con el azúcar. 
  • Diseñar y seguir una dieta estricta saludable y equilibrada. Con alimentos enteros de origen natural. Quizás con un 10% de alimentos procesados. 
  • Elaborar una lista de los que hay que evitar tener en el frigorífico. 
  • Cocinar los alimentos para evitar procesados. 
  • Sacar de casa los alimentos con azúcar y recurrir a frutos secos y fruta. 
  • Realizar ejercicio físico, aeróbico preferentemente y mantenerse activo. 
  • Abandono de malos hábitos adquiridos a lo largo del proceso adictivo. Como el sedentarismo

¿Te terminas ese paquete de galletas aunque sepas que te vas a encontrar mal después? ¿Sientes que con más frecuencia necesitas darte un atracón de dulce? Puede que hayas desarrollado la dependencia al azúcar. Es posible que se necesite un tratamiento médico, con ayuda farmacológica y psicológica.  

En la Unidad de Nutrición Saludable de Síndrome podemos ayudarte a llevar una dieta equilibrada que te ayude a llevar una vida saludable sin abusar del azúcar.

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