Centro de desintoxicación en Valencia

La adicción a las drogas es una enfermedad que afecta al cerebro y al comportamiento de una persona. En el post de hoy hablamos sobre la adicción a las drogas, así como de la prevención a la drogodependencia.

 

Adicción y consumo

Cada vez se hace más presente la necesidad de conceptualizar desde un punto de vista de mayor amplitud ética los procesos de adicción y consumo de drogas.

 

Adicción

La sensación general de que la adicción y sus consecuencias son un mal que se provoca la propia persona y, que, como consecuencia, la responsabilidad es del individuo y no de la sociedad está empezando a desaparecer, siendo aún innegable la amplia presencia de este sesgo conceptual y ético en la población.

No se puede conceptualizar al adicto como culpable de su circunstancia negando así los miles de factores vitales que llevan a una persona a la adicción. Las drogas están presentes en el día a día de las personas, y casi cualquiera ha tenido la posibilidad de consumirlas o las ha consumido, siendo la adicción una consecuencia que escapa a la elección de los consumidores.

 

Consumo

El planteamiento de hacer desaparecer la sustancia del entorno o diabolizarla para evitar su consumo se ha mostrado fallido, ya que siempre hay circunstancias, siempre hay nuevos medios para acceder al consumo y en determinadas ocasiones la curiosidad es mayor que el miedo.

La información que lleva a los individuos a consumir casi siempre viene dada por otros consumidores que remarcan los efectos “beneficiosos” de las sustancias. Además, los consumidores primerizos observan, tanto en los demás como en sí mismos, que los efectos negativos del consumo no suelen ser tan terribles en un principio, lo que haciendo balance con la experiencia lleva en demasiadas ocasiones al consumo, tanto aislado como desmedido e irresponsable, provocando la adicción y/o otros efectos de índole catastrófica.

 

Exclusión social

La indigencia o exclusión social es un problema inherente a las grandes urbes. Es un fenómeno producido entre otros, por la marginalidad social, debido a la falta de oportunidades y en el que el problema de la drogadicción tiene un gran peso.

Son personas que no se sienten miembros de ningún grupo social. Se suele incidir en las rupturas de lazos de dos tipos: ruptura de lazos familiares y personales. No tienen una relación habitual o no mantienen ya ningún contacto con su familia directa e indirecta.

Se trata de rupturas que son encadenadas, es decir, una ruptura puede conducir a otra. Por ejemplo, la pérdida del trabajo puede provocar que la persona pierda los lazos familiares o, a la inversa.

La mayoría son hombres, se encuentran entre los 45 y los 64 años. Y han cursado la educación secundaria, incluso se calcula que un 10% de estas personas tiene incluso estudios universitarios. Suelen consumir en alto grado: hachís, cocaína, heroína y alcohol.

 

El perfil actual del drogodependiente

El perfil de persona adicta actualmente corresponde a un hombre, de 35 años, que vive en la ciudad, tiene trabajo, y asiduamente consume cocaína. Tiene problemas de pareja y tarda diez años en pedir ayuda.

El 91% de las personas que acuden a un tratamiento por problemas con las drogas son hombres, solo un 9% de las personas que acude a un tratamiento de deshabituación de las drogas son mujeres. Ellas suelen pedir menos ayuda y cuando lo hacen han dejado pasar más tiempo. Además existen importantes diferencias de género en el consumo de sustancias.

La mayoría de los hombres que conforman este perfil, que corresponde a los consumidores de cocaína y de alcohol, es decir, que son policonsumidores (tres de cada diez pacientes), son, en su mayoría, varones, de 33 años de media y solteros, con un núcleo de convivencia estructurado.

Con un mayor tiempo de consumo (19 años de consumo de alcohol, y una media de 9 años de consumo de cocaína, antes de iniciar tratamiento), tiempo que indica que tardan más en acudir a tratamiento, quizás por la aceptación social del consumo y la dificultad en la toma de conciencia del problema.

La mitad conserva su empleo, o recibe un subsidio al mes.

Estas personas afrontan problemas familiares y de pareja, y tienen un menor porcentaje de problemas legales. Aunque es el perfil en el que más divorcios y rupturas se producen.

Normalmente tienen un bajo nivel formativo, con independencia de ser hombre o mujer, alcanzando un alto porcentaje de personas sin estudios.

Un tercio de las personas atendidas no ha superado los estudios primarios, el 35″94% han alcanzado la EGB, el 13″25% el BUP, el 9″92% la formación profesional, y sólo el 4″47% tiene estudios universitarios.

 

imagen sobre el tratamiento de adicciones

 

Prevención del consumo – adicción

La prevención del consumo no reside en otro sitio que en la información. La educación recibida por nuestros jóvenes en este tipo de temas está teñida en muchas ocasiones de tabús sociales y dogmáticos más que de conocimientos realmente respaldados científicamente.

Además, nunca se explican las dos caras de la moneda. Dentro de este proceso continuo de acoso a las drogas y sus consecuencias, muchos jóvenes se preguntan ¿Por qué entonces hay consumo? Si la droga es el mal ¿Qué es lo que tiene para agradar a tanta gente? Creando un efecto contraproducente, ya que por un lado llama la curiosidad del aun no consumidor, y por otro, el informante de los efectos placenteros de las sustancias acaba siendo un consumidor y/o traficante de la sustancia.

La situación del adicto es una consecuencia de un fracaso social y colectivo, no una responsabilidad individual. Es habitual por parte de las sociedades intentar esconder y maquillar el sufrimiento de los adictos sin atacar ningún origen, desplazando los lugares habituales de consumo y comercio a periferias cada vez más lejanas con la esperanza de que las “molestias” no se vean o se concentren en los barrios más desfavorecidos.

Una vez más el problema es de empatía y estupidez. ¿Cómo entender el sufrimiento? ¿Cómo hacer entender a los que viven más arriba lo que sucede más abajo? Aunque la adicción no es solo un problema de pobres, como en todos los problemas, son las clases más desfavorecidas las que presentan un mayor índice de consumo y menores recursos para superar la adicción a la sustancia. Siendo los recursos públicos cada vez más escasos en favor de las entidades privadas que, indiferentemente de su calidad profesional, no están al alcance de todo el mundo.

La solución acabará llegando, la empatía y el conocimiento se impondrá en algún momento, pero a que costa. ¿Cuántas vidas destruidas? ¿Cuántas mentes arrasadas y familias atrapadas en espirales de sufrimiento?

El primer paso es entender la propia responsabilidad en el sufrimiento de cada uno, cuando sepamos como sociedad que la miseria ajena es la misma que la propia estaremos mucho más cerca de la raíz del problema.

No solo del consumo de drogas y la adicción, sino de todos los problemas.

 

Tipos de prevención en drogodependencias

Existen tres tipos de prevenciones según la fase en la que se encuentre le drogodependiente: antes de la exclusión social, con problemas familiares o cuando ya se sufre exclusión social.

 

1.- La prevención primaria en las personas sin techo

Tiene por objeto evitar los casos extremos de exclusión social. Supone intervenir antes de que se produzca la exclusión, a través del desarrollo de las políticas sociales y la garantía de los derechos sociales y económicos: derecho a la educación, a la vivienda, al trabajo y a la salud.

En los últimos tiempos, el ámbito de la prevención primaria (según la definición clásica) o universal (según la definición actual) es un ámbito de marcado interés puesto que cada vez nuestros menores comienzan antes y en mayores cantidades el consumo de tóxicos.

 

2.- La prevención secundaria

Por otro lado, la prevención secundaria o selectiva basa su importancia en que, una vez los sujetos ya son consumidores, no se desarrollen trastornos de dependencia y otros asociados.

Está orientada a intervenir cuando empiezan a aparecer los problemas familiares, de vivienda, enfermedad, empleo, adicción, alcohol, racismo, etc.

Hay que buscar los apoyos necesarios en la familia y en una red de servicios sociales, antes de que las personas en situación de vulnerabilidad lleguen a la exclusión social.

Caso aparte es el de los inmigrantes, que necesitan especial atención para la integración lingüística y cultural, información sobre la regularización de su situación administrativa, acceso a los servicios sociales, etc.

 

3.- La prevención terciaria

Por último, la prevención terciaria o indicada se da cuando el problema de trastorno por dependencia ya ha aparecido y su objetivo es minimizar daños evitando la recaída

Está destinada a intervenir cuando ya se ha dado la exclusión social, cuando las personas ya están en situación de sin hogar. En España existe una red específica de atención a personas sin techo, que dispone básicamente de centros de acogida, albergues y manutención, pero que resultan totalmente insuficientes.

Para atender a las 30.000 – 40.000 personas sin techo, que se calcula que existan hoy en España, se ofrecen unas 10.000 camas en albergues donde la estancia máxima suele ser de tres a cinco días. La gran mayoría de estos albergues ofrece cama con carácter de emergencia (el 64 %), la estancia es considerada de paso y los servicios ofrecidos son de tipo colectivo.

Según Caritas, el 80 % de las personas que atienden a los sin hogar son voluntarios, unas 13.500 personas, frente a los 2.900 asalariados, en su mayoría trabajadores sociales.

 

Las muertes por sobredosis vuelven a subir

En los años 90, las sobredosis por heroína eran una plaga (más de mil al año). Aunque las cifras actuales están lejos de parecerse a las de hace 20 años, desde hace unos años estamos inmersos en una tendencia ascendente de muertes por sobredosis en nuestro país y en el centro de desintoxicación no dan abasto.

En España el incremento de sobredosis mortales en los últimos tiempos ha sido de un 44%, y este problema podría ser aún mayor ya que en estas estadísticas no se recogen los fallecimientos en los que hay una investigación judicial.

Otras drogas como la cocaína, las anfetaminas, el alcohol o los ansiolíticos también son causa de muerte accidental por sobredosis y así lo reflejan las estadísticas de los centros de desintoxicación.

Estas últimas, alcohol y ansiolíticos, son drogas más baratas y accesibles, que han experimentado un aumento constante desde que se inició la crisis. El alcohol es la droga que más adictos lleva al centro de desintoxicación y el 11,4% de la población española toma hipnoticosedantes.

Por otro lado, los datos del centro de desintoxicación empiezan a mostrar un repunte en el consumo de heroína en nuestro país. En Estados Unidos ya se habla de cotas de epidemia, ya que el «caballo» actual es más puro, más barato y está más fácilmente disponible que el de hace unas décadas.

El retorno de la heroína y el consumo abusivo de psicofármacos son dos de los temas que más preocupan en centros de desintoxicación españoles hoy en día.

No dude en consultar nuestro artículo de «testimonios de personas que han salido del laberinto de las adicciones»

 

Tratamiento de la adicción a las drogas

Muchos son los que piensan que el consumo de drogas bien sea cocaína, alcohol o cualquier otro tipo de sustancia psicoactiva es fruto de un defecto de carácter.

Es por esto, que el tratamiento tiene que ser multidisciplinares, médicos, psicólogos y terapeutas que ayuden al paciente a salir de las drogas para siempre.

  • La parte médica es muy importante al principio del tratamiento, entendemos que un buen diagnóstico del paciente es fundamental para personalizar su trabajo y que este sea exitoso.
  • Los psicólogos a través de las sesiones individuales tienen como objetivo ayudar a tomar conciencia de pensamientos erróneos o negativos, que el paciente vea más claramente la situación difícil y que responder a ellas de una manera más eficaz. El trabajo se focaliza en encontrar respuesta a preguntas como ¿De qué manera te ves a ti mismo, al mundo y a quien te rodea? ¿Cómo te sientes? ¿Cómo influye tu manera de pensar y actuar en tus sentimientos?

 

Conclusiones

Desde Síndrome Adicciones siempre hemos creído importante hablar de la adicción como una   enfermedad mental y cerebral, ya que el 70% de los adictos tienen diagnosticado algún tipo de trastorno psiquiátrico.

En Síndrome Adicciones creemos en las terapias de grupo a la hora de ayudar al adicto a salir de la adicción para siempre.

Las terapias grupales son una tarea de colaboración, donde se puede ver fácilmente el impacto de la gravedad de la enfermedad, donde poder trabajar la dificultad de relacionares con otras personas.

Los grupos te hacen fuerte y te ayudan a tomar decisiones. Al principio es normal sentirse incomodo, pero poco a poco se gana confianza y seguridad.

Salir de las drogas no es fácil, es muy complicado…pero SE PUEDE, tan solo tienes que ponerte en manos de profesionales que conozcan la enfermedad y que te acompañen en el proceso. ¡¡Si tienes algún familiar o amigo con problemas de adicción, no lo dudes… TE AYUDAREMOS!!

No esperes más, si tienes un problema de adicción, has perdido el control y quieres cambiar tu vida, pide ayuda.

“La vida te pondrá obstáculos, pero los límites los pones tú”

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