LA FORMACIÓN DE TERAPEUTAS PROFESIONALES EN CONDUCTAS ADICTIVAS

La formación de Terapeutas profesionales en Conductas Adictivas, como apuesta de futuro para combatir los problemas sociales que esta enfermedad genera.
El consumo de sustancias adictivas, ya se ha disparado dramáticamente en la última década y se prevé un importante aumento en el futuro.
Durante los últimos años se ha evidenciado las consecuencias provocadas por la adicción a las drogas y otro tipo de conductas adictivas vinculadas, tales como internet, el sexo e incluso la propia adicción al trabajo, en la que esta última finalmente deriva en el conocido fenómeno del “Burn Out” o “Estar Quemado”.
Respecto a la adicción al trabajo, se suele culpabilizar por parte de los afectados por este síndrome del “Burn Out” a la excesiva presión que han ejercido sobre los mismos, sus superiores y la propia organización, pero sin evidenciar que dicha conducta adictiva al trabajo ha sido generada como consecuencia de otras diferentes causas personales, y que normalmente se entremezclan con otras adicciones paralelas a las drogas.
Las causas que explican estas conductas adictivas son diversas, pero como resumen podemos exponer las siguientes:
- Ambición personal que va más allá de la necesidades económicas reales de la persona y de su familia y que trata de suplir las carencias de autoestima personal.
- Relación familiar disfuncional, en la que la familia está aparentemente unida y cohesionada, pero que puede ser generadora de fuertes conflictos al llevar vidas en común bajo el mismo techo, pero no necesariamente en armonía. Estos conflictos familiares con el cónyuge, que suele llevar también un ritmo estresante, y los hijos que pasan más tiempo frente a la televisión, los videojuegos e internet, provocando una gran frustración en la persona.
- Deseo de recompensa y gratificación personal, normalmente mal entendida y que conduce a celebraciones por lo éxitos conseguidos tales como comidas y cenas, donde aparece en exceso al alcohol y en ocasiones otras drogas como la cocaína y la denominadas drogas de diseño.
- Necesidad de descanso y relax que origina la automedicación de los ya tan conocidos ansiolíticos y antidepresivos, que aunque su consumo inicialmente procede bajo prescripción médica, acaba convirtiéndose en una peligrosa adicción a estos fármacos.
- Incertidumbre por la actual situación de crisis, siendo esta última una fuente generadora de stress laboral por la posible pérdida del empleo y las consecuencias que en la economía familiar podría provocar.
En consecuencia, todas estas causas anteriormente citadas, entre otras, generan patrones de consumo en drogodependencias alarmantes en el seno de la sociedad, con las graves consecuencias que esta situación origina, tales como el absentismo laboral, los accidentes de trabajo y de circulación, la violencia de género y los conflictos internos que terminan indefectiblemente en un problema personal y social de adicción a las drogas.
Según fuentes consultadas en el Plan Nacional sobre Drogas, perteneciente al Ministerio de Sanidad, las sustancias psicoactivas de consumo más extendido entre la población española son el alcohol, el tabaco, el cannabis y la cocaína. Los principales rasgos que caracterizan esta situación son el poli-consumo de sustancias y los consumos recreativos ligados al ocio y a la diversión. La cocaína en polvo, el clorhidrato de cocaína, es la segunda droga más consumida tanto en España como en Europa. No se trata de un problema nuevo para nuestro país, como no lo es tampoco para los países de nuestro entorno. España ya se encontraba, desde mediados de los años noventa, entre los países europeos con mayor consumo de cocaína. Hoy, la cocaína se ha convertido en una fuente de preocupación importante en España, tanto para el sector sanitario como para otros ámbitos sociales.
En estos momentos se extiende ya la consideración de que cuando los programas de actuación no existen y los problemas no se resuelven, se contribuye al comportamiento insolidario, agravando las dificultades individuales y familiares, endosando la carga a la comunidad y perjudicando a la sociedad en general.
Es necesaria la implementación en la sociedad de programas de formación preventivos y asistenciales en materia de Conductas Adictivas, relativos a que los tratamientos en adicciones se realicen por equipos de profesionales, priorizando la formación de los futuros Terapeutas en Adicciones que suelen proceder de centros de formación privados especializados en el tratamiento de las adicciones, que garanticen la calidad asistencial de los pacientes, mediante el uso de herramientas para la gestión del tratamiento tales como las terapias de grupo y las estrategias en la prevención de recaídas, siendo este último punto uno de los más demandados a los nuevos profesionales.
