Entrevista con Javier Carbonell Psicoterapeuta responsable de Síndrome Valencia
Javier Carbonell estudió empresariales, aunque ha descubierto su autentica vocación.
Su trayectoria profesional comenzó con la gerencia de la empresa familiar. Después de su recuperación por su adicción a la cocaína, estuvo moderando terapias de grupo desde el 2001 , al mismo tiempo que compaginaba su actividad en la empresa familiar.
Siempre ha estado interesado en colaborar con personas adictas y por esa razón, en el 2007 finalizó el máster en drogodependencias en la Universidad de Valencia.
Desde Enero de 2009 es socio de Sindrome Valencia en donde trabaja como terapeuta.
Javier nos ha hecho llegar sus impresiones sobre cómo vivió su tratamiento:
"Recuerdo ese día como si fuera ayer, era un día soleado pero en mi interior estaba oscuro y lleno de desesperanza. Mientras entraba en un centro de ingreso, sentía una mezcla de miedo y ansiedad, de ver con incertidumbre lo que iba a encontrarme allí mismo.
Llevaba dos días sin dormir o tal vez fueran más, ni lo recuerdo, y el cansancio físico además del tremendo desgaste acumulado, hacía ya una gran mella en mi rostro, que estaba totalmente desencajado. Cuando entre y fui entrevistado por el médico, comencé a entrever lo que se me avecinaba pero no era todavía consciente del importante cambio que iba a tener en mi vida.
Con los días, empecé a darme cuenta de mi realidad y solo hacía que rechazarla y evitarla, para no aceptar aquello que realmente era: “UN ADICTO A LAS DROGAS”
Durante mi ingreso, tuve realmente experiencias inolvidables, tanto las más desesperantes, nostálgicas y depresivas, como las más plenas y gozosas de ver como podía sentirme comprendido por primera vez en mi vida y que podía abrir mis emociones a los demás sin miedo a ser rechazado, así como poder contar a muchas personas las experiencia más intimas de mi vida pasada, de las que me sentía avergonzado.
Fue tal la catarsis que en mí produjo mi ingreso, que solamente el paso de los años me ha demostrado que aquello solo fue una pequeña semilla que ha ido posteriormente germinando, para convertirse en una maravillosa flor interior que día a día resplandece con ilusión, cariño y esperanza a pesar de las continuas vicisitudes que la realidad me presenta a diario, pero que me hacen ser cada vez más fuerte al comprobar como se pueden superar viviendo en sobriedad.
Han pasado ya varios años de aquel ingreso, pero todavía siento ese “Hormigueo” cada vez que lo recuerdo y que me hace sin duda recordar lo que fui, lo que soy y lo que seré gracias a todas aquellas personas que me han ayudado y me siguen ayudando.
¿Por qué decide uno dejar a un lado una carrera profesional satisfactoria para dedicarse plenamente a hacer de terapeuta?
No es una decisión que de pronto se toma, sino que es el resultado de un proceso personal de cambio y reflexión interior durante varios años, en el que he ido compaginando ambas actividades hasta decidirme ser en exclusiva terapeuta. Es sin duda la actividad más satisfactoria de mi vida y la que mayor motivación me produce diariamente.
Para ti que llevas tantos años rehabilitado ¿Qué época es la mas difícil de llevar tras el alta del centro?
Desde mi punto de vista , existen dos periodos críticos. El primero se produce durante el primer año, pues necesitas adaptarte y aprender a vivir sin drogas. El segundo periodo, es tras este periodo de adaptación y de la famosa “Nube Rosa”, aprender a ser uno mismo y a destapar todas tus carencias, reconociendo tu personalidad adictiva.
Una vez superados ambos periodos críticos, la recuperación es un proceso lleno de satisfacciones personales.
¿Qué es lo mas complejo del programa terapéutico desde la perspectiva del terapeuta?
Hacer que el paciente comprenda y acepte de verdad que es una enfermedad. Es la parte realmente más compleja aunque aparente ser la más sencilla.
