
En el centro, el paciente es tutelado por un equipo de profesionales especializados en el tratamiento de adicciones al alcohol, cocaína y ludopatía, pero sin perder la perspectiva del entorno puesto que sigue comiendo y durmiendo en casa.
Con ello Síndrome consigue una mayor adaptación social, reducir los costes del servicio para su paciente (ya que es un centro de día) y obtener unos magníficos resultados de recuperación de esta compleja enfermedad.